La verdad es que versiones del comecocos en 3D las hay a patadas. Eso sí, una en la que Pac-Man dispare ya es más difícil de encontrar. Aquí el orondo personaje se merienda a los malos a pelotazo limpio y no sólo eso, sino que puede cargarse los bloques que conforman su laberinto.
Con todo, no parece que ni los gráficos ni la alegre música vayan a significar un antes y un después, visto que lo de la jugabilidad es insuperable desde el primer Pac-Man, el original. Sin saltitos, sin disparos, en 2D... No podemos evitar sentir mil un atracón de tortas de nostalgia que nos recuerdan, vaya, que hay que hablar de PacShooter 3D.
En este juego te esperan 30 niveles y 3 niveles de dificultad, malos variados y clásicos del rock & roll adaptados para una experiencia que se queda inevitablemente corta, pero que te alegrará unas horas del día. |
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